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jueves, 20 de octubre de 2016

692.- Yoga Hosers


Sois dos figuras importantes del mundillo.
Y fumáis, o bebéis… Os colocáis y os descojonáis de risa.
Y tenéis una hija cada uno y no sabéis muy bien como “enchufarlas” en la industria.
Y como lleváis un buen colocón, empezáis a soltar ideas que parecen supergraciosas y no demasiado crudas para que las interpreten vuestras niñas.
Digo que lo parecen porque lleváis un buen “ciego” pero la realidad es que no tienen gracia ninguna y si mucho de vergüenza ajena.
Así es que se supone que son dos empleadas de un supermercado (¡anda, como en “Clerks”!), muy simpáticas, cool y hacen yoga, y tienen que luchar contra una invasión de ladrones de cuerpos en forma de…
…
Salchicha Nazi que se te mete por el culo y te domina.
Bueno, se meten por el culo de cualquiera que no sea vuestras hijas. ¡Faltaría más!


Y hay montones de diálogos inútiles y sin sentido. Y apariciones de colegas como Vanessa Paradis (que para eso es la madre de una de las chicas), o el colega Jason Mewes, o Haley Joel Osment el irreconocible niño de “El Sexto Sentido”, e incluso el mismísimo Stan Lee.


Todo lleno de referencias al cine japonés de jovencitas modositas que cantan, hacen posturitas y luchan contra monstruos. Supongo que en Japón les va a encantar.

Pero por aquí esto suena a que como sois famosetes y bien relacionados rodais una absurdez como “Yoga Hosers” y a ver si hay suerte. Por lo menos en casa seguro que os lo pasáis genial viendo a las niñas y tal. Pero de cara al público esto es sencillamente una mala peli.
Por si no habéis caído son Kevin Smith y Johnny Depp que han parido este divertimento para tener contentas a sus hijas Lily-Rose Depp y Harley Quinn Smith.

¡Pues vale!

691.- Desierto


“Desierto” es la historia de un puñado de inmigrantes mexicanos que son abandonados en mitad de la nada y para entrar en los Estados Unidos deben atravesar una extensa zona.  Pero van a tener la mala suerte de toparse con Donald Trump, o mejor dicho con la metáfora asesina de lo que este representa.
Un americano lleno de odio y sobre todo  su perro (que en muchos momentos es el auténtico protagonista) se dedicarán a asesinar sin piedad a los pobres invasores del tercer mundo que llegan para acabar con la prosperidad y el American way of life.
Por cierto este tipo está interpretado por Jeffrey Dean Morgan al que pronto todos odiaremos en su rol de Negan para The Walking Dead.

Bien, una vez despejada la ideología del guión nos encontramos con una muy entretenida película de acción sobre un grupo de desdichados sin armas, perdidos en la inmensidad de un desierto dónde apenas hay como ocultarse que serán cazados sin tregua hasta un final bastante convincente… aunque se echa de menos que el director hubiese tenido un poquito más de mala leche.

La película además de lo obvio nos muestra también pequeños retazos de lo que deben sufrir estos inmigrantes, el personaje de Gael García Bernal es el de un hombre (mexicano) que ya vivía en USA  con todo en regla, por causa de una infracción de tráfico es deportado a México dejando allí a su familia y ahora intenta regresar ilegalmente. O el acoso sexual que sufren las mujeres por parte de las mafias o de sus propios compañeros de viaje. Y por supuesto las pésimas condiciones de viaje (aquí no hay pateras pero en el fondo es todo lo mismo).
En resumen, una buena película con sus dosis justas de trasfondo social.


domingo, 16 de octubre de 2016

689.- 31


Un grupo de personajes, bastante desagradables, que viajan en una caravana son secuestrados y metidos en unas instalaciones infernales dónde servirán de carnaza para psicópatas. Si consiguen sobrevivir  12 horas les dejarán escapar… pero eso nunca ha ocurrido.
Esta premisa, más propia de una película de acción, de hecho es el argumento de “Perseguido” (The Running Man, 1987) de Arnold Schwarzenegger se convierte en manos del director Rob Zombie en una sucesión de fases de videojuego que acaba aburriendo a las ovejas.

Alguien debería decirle que crear algunos de los diálogos más desagradables de la historia escupiendo mucha saliva a la cara no hace que una peli de terror sea mejor. De hecho esa es una de las primeras sensaciones que una tiene desde el inicio. ¿Que se habla mucho y no se dice nada!, que lo que en Tarantino es casi un arte en manos de Zombie es un rollo intragable.
Por otro lado la película está fatalmente filmada, las escenas de acción con los psicópatas son un maremágnum de movimientos de cámara que tratan de disimular la ausencia total de una mínima coreografía de movimientos, el objetivo es marearte y hacerte olvidar que si viésemos la escena desde lejos daría risa ver como dos monigotes intentan golpearse sin conseguirlo.
Los psicópatas deberían darnos miedo, pero son tan apayasados, tan de manual de cine grotesco que dan risa o asco, pero jamás consiguen infundir terror, de hecho, algunos dan un poco de pena y volviendo a lo anterior… hablan mucho.
¡Pero coño, calla de una puta vez y mata a la víctima o no la mates, pero deja ya de dar la paliza!


Rob Zombie es un maestro de los escenarios mugrientos, de atmósferas truculentas en lugares asquerosos, pero eso no es suficiente si tus personajes no importan ni lo más mínimo, de hecho alguna de las teóricas víctimas es más horrible que los propios asesinos. Y es que el principal error que comete es que no te puedes identificar con ningún personaje, no hay empatía con nadie, te importa un bledo lo que les pase porque todos merecen morir. Es memorable el momento en que en plena apogeo de la trama, cuando sabemos que puede haber un asesino con motosierra tras cualquier puerta a una de las víctimas (una arrugadísima Megan Foster) se le ocurre dar un paseo y claro está le darán lo suyo.
Y si alguien va a sobrevivir también sabemos desde antes de comenzar la película quién va a ser la elegida. Su mujer en la vida real y musa de sus películas Sheri Moon Zombie, y creedme, esto no es un spoiler, esto se sabe desde siempre.

De los supuestos “cerebros” de toda esta pesadilla, tres viejas glorias vestidos de María Antonieta, con un Malcolm McDowell en uno de sus papeles más ridículos (espero que el cheque mereciese la pena) es mejor no hablar porque apenas aportan nada a la trama cuando no la frenan y te hacen tomar conciencia de la ridiculez de la propuesta.

En resumen una película que prometía mucho, más aún cuando ves algunos de los diseños de lo que podría haber sido, pero que finalmente se queda en un ¡cuando se acaba esto!, aburrida y previsible.