Hoy le toca el turno a un nuevo colaborafriend. Fis.
Fis es Fis, los que le conocemos sabemos que es él y los que no... pues os da igual. De todas maneras sería absurdo que hubiese utilizado pseudónimo porque todos habríamos adivinado que un post tan elaborado, perfeccionista, profesional y dual (castellano-inglés) solamente puede ser obra de él.
Se trata de un verdadero estudio pormenorizado de una de las más enormes series de culto, "The Wire".
Fis dice...
Soy un adicto a las series, tengo que admitirlo, aunque no tanto como quisiera, más que nada porque el día tiene 24 horas de mierda, en vez de tener 40 ó 50... (8 pa trabajar duro y el resto pa pasarlo bien, eso sería lo ideal!). La pasión por las series de TV fue lo que me ha animado a atacar una de las tantas asignaturas pendientes en mi vida, el inglés, aunque a estas alturas no resulta fácil y ya es más bien todo un reto. Me he acostumbrado tanto a las series y películas en inglés que no veo otra cosa. Tanto es así que me resulta casi nauseabundo verlas dobladas. No veo cine español, y no hablemos ya de las series de perfil sub-cero que podemos disfrutar en este país. Cómo lo diría, prefiero ver una serie en inglés y no entender el 50% de los diálogos, que verla doblada al español. En versión original puedes apreciar realmente la interpretación, sonidos, ambiente, matices, etc. Es un mundo diferente, a pesar de eso que se suele comentar de que el doblaje en España es muy bueno. Bullshit.
Bueno, yo no venía aquí a hablar de lo vomitivo que es el cine español y el halo de corrupción y amiguismo cultureta que lo envuelve. Podría hablar de ello hasta matar a una oveja de aburrimiento. No, yo quiero hablar de series de TV y de una en particular.
En primer lugar creo que el formato serie ha ganado muchísimo peso durante estos últimos años y que hay mucho margen de crecimiento todavía. Antes era una plataforma de segundo nivel que funcionaba como trampolín para futuras estrellas de Hollywood (George Clooney es un claro ejemplo, aunque ha habido otros como Bruce Willis o Pierce Brosnan), y últimamente estamos viendo movimientos en el sentido opuesto. Véase el caso de Steve Buscemi (Boardwalk empire), Harvey Keytel (Life on Mars) o incluso Charlie Sheen (Two and a half men). También desde el otro lado de la cámara se ha apostado por la pequeña pantalla como un formato donde invertir a lo grande. Sin ir más lejos, tenemos puestas en escena memorables, producciones que a uno no le queda otra más que quitarse el sombrero. La ya comentada Boardwalk empire de HBO con un episodio piloto de 50 millones de dólares, la miniserie The Pacific (unos 20 millones de dólares por episodio), o episodios piloto como el de L O S T (unos 14 millones de dólares, el más caro hasta ese momento allá por 2004). Y seguro que lo mejor está por llegar, por ejemplo con la última aportación de Steven Spielberg y su Terra Nova, que seguro que algo tendrá que decir. Aunque en las series todo es posible, y al final podría bien ser un fiasco total. Lo veremos a finales de mayo, 23 y 24, que es cuando están previstos los estrenos de los dos primeros episodios, aunque la serie sería continuada el próximo otoño.
